1. Intenta que la mochila sobresalga lo menos posible de tu espalda.
  2. Las mochilas con ruedas son una buena alternativa a la mochila de siempre. Eso sí tampoco hay que sobrecargarlas…
  3. Si eres un clásico y prefieres las de toda la vida, escoge una que tenga tirantes extensibles lo más anchos y acolchados posible.
  4. Abróchate el cinturón, así distribuirás mejor el peso y tu espalda sufrirá menos.
  5. Identificala con tu nombre y tus señas para que puedan localizarte si la pierdes.
  6. 1ª ley del mochilero: no cargues con objetos innecesarios, llénala sólo con los materiales con los que vayas a trabajar ese día y ¡no te olvides de los libros!
  7. 2º ley del mochilero: la mochila se llena de dentro hacia fuera, colocando lo más pesado y plano a la espalda. Ayudarás a repartir los pesos y a que no se te clave.
  8. Aprovecha todos los compartimentos que tengas para organizar los materiales. Así lo encontrarás todo a la primera.
  9. Tu libro de bitácora: lleva siempre contigo tu cuaderno guía para anotar los deberes y encargos.
  10. Déjala preparada antes de acostarte cada día, consultando en el horario los libros y materiales que vas a necesitar.

Tomado de: http://www.vueltaalcole.com/.

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